
No sé de estilos. ¿Es esto realismo? ¿Realismo melancólico? El viaje de un chaval recién expulsado de un colegio privado hacia paraderos desconocidos, mientras comparte sus amargas reflexiones resultantes de interactuar con toda suerte de “fauna urbana”. Es un libro muy bien escrito, no muy largo, y que por su forma y estructura se lee de una sentada. Y el sabor de boca que deja es ambiguo.
Se hace repetitivo con ciertos dejes, como de verdad, o siempre opinando lo de lo más deprimente que es todo, o expresiones recurrentes como lo sacan de quicio a uno, lo vuelven loco a uno, lo desesperan a uno, etc. Al final, el niñato de marras te acaba cayendo gordo por lo quejica, por lo errabundo y por lo contradictorio que es. Se supone que es un retrato muy incisivo sobre los problemas de la adolescencia, pero yo veo más bien a una persona con problemas psicológicos serios, además de claramente traumatizado, por un hermano muerto trágicamente y unos padres con los que no tiene confianza. Todo muy ‘American style’, supongo.
Pero no logro empatizar demasiado, pese a que la lectura es amena, entretenida y muy enganchante. Me alegro, sin embargo, de haberlo leído para entender mejor el porqué se convirtió en todo un fenómeno social, y también comprender el fetiche que muchos tarados y personajes con problemas emocionales graves hicieron de la novela y de su protagonista. Estos infelices compraron de forma instantánea la personalidad en cierta manera arrolladora de Holden Caulfield, ya que seguramente carecían de ninguna propia.
A mí, Holden me gustaría más si no fuera porque antes de leer el libro, me había hecho a la idea de que el personaje era de extracción social baja. Pero muy al contrario es un niño pijo, y además de los descontentos, o sea, la clase de persona con la que menos me puedo identificar del planeta. Casi todos los episodios consisten en qué decidirá esta vez Holden gastarse el mucho dinero (para un adolescente) que le han dejado sus padres, teniendo la libertad de alojarse en hoteles, irse de copas, moverse de aquí a allá en tren y en taxi… Es un mimado inconsciente, de los que no saben valorar su suerte (en eso sí refleja muy bien a los jóvenes).
Por otra parte, el relato de las desventuras de Holden Caulfield me parece la radiografía de un misántropo, y de un ermitaño en potencia, que de hecho es en lo que se acabó convirtiendo el propio autor, sin conceder entrevistas ni dejarse ver casi por nadie el resto de su vida. La película de 2017 REBEL IN THE RYE consigue recrear satisfactoriamente la vida del tal Salinger y sus dificultades para engendrar su gran obra maestra.