Hermanos de sangre o legitimar la invasión.

Steven Spielberg es el mayor y más talentoso propagandista de la historia de su amado país. Espero que sus jefes hayan sabido agradecérselo.

Acabo de ver GREYHOUND, una de submarinos en la II Guerra mundial, con protagonismo absoluto de Tom Hanks y guion escrito por… el propio Tom Hanks. Reconoceréis la película porque en el póster aparece enorme la cara de Tom Hanks.

Últimamente estoy flipando bastante con estos dos individuos, los amigos Spielberg y Hanks (también amigos de Epstein). Si fuera omnipotente, podría sentarlos en sendas sillas de interrogatorio, lámpara apuntando a sus rostros magullados en mano, en un oscuro y húmedo subterráneo, y preguntarles –y no dejarles en paz hasta no obtener una respuesta satisfactoria– por qué detestan de esa forma a Europa.

No soy omnipotente, sino un mindundi, así que sólo puedo especular. Para mí, que estos dos compis de logia profesan una inquina malsana hacia el viejo continente por considerarlo eso: viejo, decadente, corrupto, un mundo anclado en un pasado que debe desaparecer. Y ellos van a contribuir en todo lo que puedan para que suceda. No odian como el que odia las almorranas por las molestias que producen; tampoco odian como hace la gente llana, que más que odiar lo que hacen es exteriorizar frustración y sobre todo miedo, a veces de forma violenta, pero que no es odio a fin de cuentas. Lo de estos dos prendas multimillonarios, en cambio, es algo más frío y meditado, no es temor, ni rencor, ni ningún sentimiento apasionado o ‘cálido’.

Yo creo que ellos pertenecen a la corriente judeomasónica (ay, qué razón tenía…), estadounidense-mesiánica y protestante-azote del catolicismo, la cual viene de antiguo: más o menos de finales del XIX, esa pseudo-filosofía de aspiraciones… ¿celestiales? Esa amalgama de razas y culturas procedentes paradójicamente de Europa considera que está en el deber de ser faro del mundo, y cada vez que nuestras corrompidas civilizaciones verdaderamente europeas intentan hacerle sombra, han de ser reprendidas con dureza. De esto me di cuenta la primera vez que vi aquella alucinada bazofia llamada AMISTAD, donde Steven carga todas sus tintas contra nuestra patria acusándola de todos los crímenes que la suya ha cometido en cien veces mayor grado.

La masonería anglosajona instalada en Hollywood quiere ver hundirse a la herencia grecolatina y a la influencia mediterránea en la cultura occidental, y utilizan su brazo propagandístico más valioso, el cine, para instalar en el imaginario las más descabelladas mentiras. En el caso que nos ocupa, una serie de televisión (con veladas pretensiones cinematográficas) ha triunfado a lo grande para hacer que la plebe se tome en serio un montón de disparates. En particular, lo tocante a su labor salvadora de los judíos, que en la dura realidad, dicha labor fue de indiferencia absoluta (aunque es sólo un ejemplo de cientos).

Esencialmente, BAND OF BROTHERS es la justificación definitiva de las invasiones y ocupaciones estadounidenses de naciones extranjeras. ¡Y el personal va y aplaude! En fin, que lo haga el público norteamericano (iletrado y sin criterio), se comprende; que lo haga el resto del mundo, es dolorosamente patético.

Steven Spielberg, de espíritu vengativo pero ideas mesiánicas hacia su país, hacia su raza y hacia él mismo, se marca una serie de capítulos sin conexión entre sí con todos los peores clichés de la guerra, y poniendo a la cabeza unos personajes repulsivos –supongo que para ellos, heroicos– que muestran un ciego fanatismo mil veces más exacerbado que el de los auténticos combatientes que aparecen hablando al principio de cada episodio. El objetivo de estos personajes es violar a Europa en todas sus formas y acepciones: humillación, ocupación, saqueo, agresión, amenaza, despotismo… y por supuesto, destrucción gratuita, que con la reconstrucción se puede ganar mucho dinero. Se ve que el éxito de SALVAR AL SOLDADO RYAN no fue suficiente, y quiso ampliar su visión enfermiza y confusa –y moralmente deleznable– de la Guerra Mundial con una ambiciosa serie de gran presupuesto, que para más inri, tuvo a su vez varios spin-offs.

Es obsceno el tratamiento que el ‘cara-de-bueno-pero-de-bueno-nada’ de Steven da a unos hechos excepcionalmente trágicos, mezclando sentimentalismo cutre y frívolo, con humor de pésimo de gusto, y con dramatismo exagerado y falsario. Ofreciendo como resultado una perola llena de puré rancio que hiede a panfleto. La necesaria propaganda que legitima nuevas aventuras militares del tío Sam (en el año 2001, Afganistán), que tenemos desde los años 40 y que siempre seguiremos teniendo, aunque con fluctuante calidad.

Lo de calidad fluctuante lo digo porque aquellas películas clásicas patrocinadas por el ministerio de defensa tenían la decencia de poner en la escena final un desfile con el himno de los marines y con un símbolo patriótico de fondo de pantalla. De alguna manera decían ‘esto es lo que somos y no nos avergonzamos de nuestra película’. Me parece bien.

Steven y Tom llevan la propaganda a nuevos niveles de fantasía y de manipulación, y en lugar de marchas militares hacen sonar una música profunda y dulcemente evocadora, elevando a los personajes que han creado a la categoría de dioses. Unos colosos con todo el derecho de pisotear sonrientes a cualquier europeo que se les ponga por delante, y a violarlo, y a quitarle todo lo que es suyo.

Hay que ver lo mucho que gustan estas chorradas y lo poco que gusta al populacho una película de guerra realista de verdad, como LA CRUZ DE HIERRO, STALINGRADO, CUANDO CALLAN LAS TROMPETAS o LA DELGADA LÍNEA ROJA.

PD.: los capítulos sexto y séptimo son los únicos que sí hacen, juntos, una buena película bélica. De hecho, no guardan relación alguna con el resto de la serie, así que no os extrañe que se apropiaran de un guion que estaba reservado para un largometraje aparte.

2 comentarios en «Hermanos de sangre o legitimar la invasión.»

  1. El Plan Kalergi odia a Europa y a cualquier país que tenga identidad genética o historia pasada enriquecida, es necesario para imponer “orden del caos” reseteo y para que la gente ruegue por seguridad y se cumpla la agenda NOM IA esclavista satánica 2030. El juez tenía razón ?

    Isaak Kaapy expuso a Tom Hank y también está conectado con Ellen Degeneres, Hillary Clinton y otros famosillos con el procedimiento “f r a z z r l e d r i p” y el “spririt cooking” bajo los altares subterráneos de la innombrable isla. La cara ensangrentada en la pelota de la película de Tom hanks de naufrago es un giño al tema. Isaak fue asesinado al parecer por exponer esto.

    Hay un culto de hacer sufrir al ser humano, entre más pequeño e inocente mejor, consumir la sangre mientras se burlan de lo divino. Todo esto bajo tierra. Son realmente seres humanos o están corrompidos por entidades que odian a los humanos? Tantas generaciones y no hay respuestas ni justicia. Amén.

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