
En fechas recientes hemos hecho un repaso exhaustivo al arte plasmado en las más de mil portadas del sistema Sega Saturn. Debo decir que me he sentido gratamente sorprendido al comprobar cómo los aldeanos en general han sabido apreciar la excelencia y la belleza que muchos de estos diseños encierran, elevando una vez más a los videojuegos a categorías mayores dentro de las vanguardias.
Artistas extraordinarios plasman su talento a través de personajes conocidos a nivel mundial, como Ryu y Ken, como John McClane, como Goku, como Bomberman, o como los X-Men. Y hablamos de dibujantes de comics, de ilustradores famosos, o de artistas gráficos de la talla de H.G. Giger y de Ayami Kojima, quien tiene en su haber unas cuantas carátulas de la saga CASTLEVANIA, además de la imagen adjunta, un precioso y espectacular diseño lleno de magia y fantasía perteneciente al SÖLDNERSCHILD, juego del que no sabía nada antes de este feliz repaso, y que gracias a estos streamings estoy descubriendo junto a otras muchísimas obras de excelsa hermosura y encanto.
Y resulta muy divertido luego hacer votaciones populares para elegir, al estilo de ‘La bella y la bestia’, a la más fea del baile. Porque para valorar más aún a esas grandiosas obras pictóricas, hace falta darse cuenta de lo fácil que es hacer un diseño olvidable y antiestético, al alcance de cualquier mediocre. Creo que es un poco nuestro deber valorar a los genios y a los artistas como lo que son, y si es posible y con el tiempo, irles sacando de ese injusto anonimato en el que se encuentran desde hace décadas.
La wachina Kojima me dejo loco, su estilo es único y espectacular.
Totalmente, hay grandes artistas en el anonimato en la industria del videojuego.